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miércoles, 4 de marzo de 2015

El habla a los cinco años

Buenas tardes a tod@s:

Lo prometido es deuda, hoy termino el tema del habla en la etapa de infantil con los cinco años, voy a intentar resumir como en las otras edades y como siempre os digo, no preocuparse si vuestr@ peque no ha adquirido lo que voy narrando, ya que la adquisición del lenguaje se debe a muchos factores, tales como el desarrollo individual de cada niñ@, el grupo de niñ@s con los que se relacione, la estimulación, sus ritmos….



A los cinco años, el lenguaje anticipa la acción y sirve para coordinarse con otr@s. Por ejemplo, a esta edad l@s niñ@s se interesan por jugar con otr@s niñ@s y el lenguaje no sólo les permite negociar a qué jugar, sino que, en el caso del juego simbólico, les permite repartir roles y trazar las grandes líneas del guión (“Tú eras la mamá y yo el bebé y entonces tú me dabas de comer pero yo no quería”) o en el caso de juegos reglados, como el fútbol, les permite discutir las reglas, aunque les cueste ponerse de acuerdo. No tiene mayores dificultades para comprender ni expresarse de forma descontextualizada. Son capaces, por ejemplo, de narrar historias inventadas o de organizar una serie de eventos del pasado, darles un tratamiento lógico y explicarlos respetando las convenciones ligüísticas formales.

            Pronuncian correctamente los fonemas de su lengua materna y se interesan por el análisis de la secuencia fónica del habla, en un primer momento a nivel silábico y luego fonético (“a-a-avión, como la mía A-A-Ana”). Este análisis se halla al servicio del aprendizaje de la lengua escrita. A esta edad el niñ@ posee ya un léxico rico, preciso y abundante, aunque le cuesta comprender las palabras sin un referente específico, como pueden ser libertad y solidaridad, y tiene dificultades para interpretar metáforas o analogías. Utiliza habitualmente oraciones compuestas, coordonadas y subordinadas, aunque pueden presentar problemas de conexión o de concordancia. Emplea formas convencionales, no sólo en las situaciones cotidianas, “gracias, buenos días”, sino también con las fórmulas de cuentos populares: “Había una vez…” o “Colorín colorado este cuento se ha acabado”.


            Y con esto doy por finalizado el tema del habla infantil y para celebrarlo, os adelantaré que estoy fabricando con l@s peques un artilugio que está muy relacionado con el sonido… qué será???

martes, 10 de febrero de 2015

El habla a los tres años II

Buenas tardes a tod@s:

Esta semana tenemos una temática diferente, es nuestra semana de carnaval, este año vamos a tratar el carnaval de Ituren y Zubieta, con los Joaldunak o más conocidos como los Zanpantzar, el  viernes tenemos una fiesta, pero como el viernes os dejé a medias con el tema del habla a los tres años, hoy mejor la termino y mañana os cuento que cosas especiales estamos haciendo para celebrar el carnaval. Y dejamos las edades 4 y 5 años para más adelante.

El lenguaje acompaña su actuación en el medio, el niñ@ habla mientras juega, investiga o experimenta. Pero el lenguaje todavía no anticipa la acción ni sirve para organizar su actuación y, ni mucho menos, consigue reemplazarla. Por ejemplo, un niñ@ que va a jugar con las maderitas no anuncia que se propone construir una torre muy alta, pero a medida que va poniendo las piezas una sobre otra, hace comentarios, para sí mismo, sobre la torre y su altura. Sin embargo, el lenguaje comienza a ayudarlo a controlar su conducta y la de los otr@s. Un niñ@ de tres años dice ¡Tonto! O ¡Malo, vete de aquí! A un compañer@ con el que se ha enfadado, a diferencia de otr@ de dos años que resolvería el conflicto por medio de la agresión física.

A los tres años los niñ@s pronuncian correctamente la mayoría de los fonemoas de su lengua materna, a excepción de los que presentan mayor complejidad (como la “r”), algunos grupos de consonantes (pr o bl) o los diptongos. El léxico aumenta constantemente, lo que le permite expresarse con mayor precisión. Domina con mayor facilidad los nombres comunes genéricos, como perro, que las categorías más generales, como animal. Se detectan hiperónimos, llamar peces a tiburones y delfines porque comparten el medio acuático. Usa los pronombre posesivos de la primera y segunda persona pero para la tercera suele usar “es de Ana” en vez de “es suyo”. Utiliza los artículos determinados e indefinidos, adjetivos y demostrativos y emplea algunas preposiciones como, a, en, de o para.

Construye oraciones simples (sujeto- verbo- objeto) en las que combina tres o cuatro elementos, aunque no siempre respeta el orden convencional. Muestra una buena destreza en la enunciación de frases declarativas y negativas pero, inicialmente, marca los enunciados interrogativos por medio de la entonación (“¿vamos? En vez de ¿cuándo vamos?). Domina la concordancia de género y número. Conjuga los verbos en modos indicativo e imperativo (los que utiliza el adulto cuando se dirige a él) en el presente simple (corro) y se inicia e¡n el uso del pasado inmediato (corrí) y perfecto (he corrido) y en el futuro (correré) que utiliza para expresar un deseo o voluntad. Conoce muchas de las normas que rigen el uso de la lengua pero no las excepciones y, por eso, realiza generalizaciones (“yo jugo” por juego, “yo sabo” por sé, “la caballa” por la yegua o “idioto” por niño idiota).

Seguro que me he dejado algo, pero básicamente estas son las cosas más típicas en el habla a los tres años.


Hasta mañana!!!