martes, 10 de febrero de 2015

El habla a los tres años II

Buenas tardes a tod@s:

Esta semana tenemos una temática diferente, es nuestra semana de carnaval, este año vamos a tratar el carnaval de Ituren y Zubieta, con los Joaldunak o más conocidos como los Zanpantzar, el  viernes tenemos una fiesta, pero como el viernes os dejé a medias con el tema del habla a los tres años, hoy mejor la termino y mañana os cuento que cosas especiales estamos haciendo para celebrar el carnaval. Y dejamos las edades 4 y 5 años para más adelante.

El lenguaje acompaña su actuación en el medio, el niñ@ habla mientras juega, investiga o experimenta. Pero el lenguaje todavía no anticipa la acción ni sirve para organizar su actuación y, ni mucho menos, consigue reemplazarla. Por ejemplo, un niñ@ que va a jugar con las maderitas no anuncia que se propone construir una torre muy alta, pero a medida que va poniendo las piezas una sobre otra, hace comentarios, para sí mismo, sobre la torre y su altura. Sin embargo, el lenguaje comienza a ayudarlo a controlar su conducta y la de los otr@s. Un niñ@ de tres años dice ¡Tonto! O ¡Malo, vete de aquí! A un compañer@ con el que se ha enfadado, a diferencia de otr@ de dos años que resolvería el conflicto por medio de la agresión física.

A los tres años los niñ@s pronuncian correctamente la mayoría de los fonemoas de su lengua materna, a excepción de los que presentan mayor complejidad (como la “r”), algunos grupos de consonantes (pr o bl) o los diptongos. El léxico aumenta constantemente, lo que le permite expresarse con mayor precisión. Domina con mayor facilidad los nombres comunes genéricos, como perro, que las categorías más generales, como animal. Se detectan hiperónimos, llamar peces a tiburones y delfines porque comparten el medio acuático. Usa los pronombre posesivos de la primera y segunda persona pero para la tercera suele usar “es de Ana” en vez de “es suyo”. Utiliza los artículos determinados e indefinidos, adjetivos y demostrativos y emplea algunas preposiciones como, a, en, de o para.

Construye oraciones simples (sujeto- verbo- objeto) en las que combina tres o cuatro elementos, aunque no siempre respeta el orden convencional. Muestra una buena destreza en la enunciación de frases declarativas y negativas pero, inicialmente, marca los enunciados interrogativos por medio de la entonación (“¿vamos? En vez de ¿cuándo vamos?). Domina la concordancia de género y número. Conjuga los verbos en modos indicativo e imperativo (los que utiliza el adulto cuando se dirige a él) en el presente simple (corro) y se inicia e¡n el uso del pasado inmediato (corrí) y perfecto (he corrido) y en el futuro (correré) que utiliza para expresar un deseo o voluntad. Conoce muchas de las normas que rigen el uso de la lengua pero no las excepciones y, por eso, realiza generalizaciones (“yo jugo” por juego, “yo sabo” por sé, “la caballa” por la yegua o “idioto” por niño idiota).

Seguro que me he dejado algo, pero básicamente estas son las cosas más típicas en el habla a los tres años.


Hasta mañana!!!

viernes, 6 de febrero de 2015

El habla a los tres años I

Buenas tardes a tod@s:

Ayer estuve pensando y aunque nuestra labor en el Tipi es desde los 4 meses hasta los tres años de edad, cierto es que hay niñ@s que son de primero de año y que cuando se van de nuestros Tipis al cole están más cerca de los cuatro que de los tres años y otros en cambio ni siquiera han cumplido los tres. Con lo cual pensé que ya que había empezado y profundizado en este tema, sería bueno acabarlo, no solo en los tres años, sino continuar toda la etapa de infantil, es decir, tres, cuatro y cinco años, pensé que así completaba el tema y que a vosotros os podría resultar interesante saber el resto de fases de vuestr@s pequeñ@s.

Empezaré hoy con el habla a los tres años (aunque os lo contaré en dos días ya que es un poco extenso), en esta etapa, el proceso de desarrollo y aprendizaje del niñ@ le permite participar en nuevos contextos de interacción que le ofrecen una mayor variedad de actividades y personas con quienes interactuar. Sus experiencias de comunicación se enriquecen y, por lo tanto, su conocimiento del lenguaje, al tiempo que le exigen una mayor destreza para poder expresar y negociar intenciones, deseos y medios.

El niñ@ es capaz de entender el lenguaje descontextualizado del adulto, siempre y cuando este haga referencia a situaciones simples e interesantes para él. Su competencia lingüística le permite, por ejemplo, seguir la narración de un cuento con una trama simple sin soporte externo (como pueden ser las ilustraciones de un libro), ejecutar de forma autónoma consignas dadas por el adulto en la medida en que se refieren a situaciones conocidas por él (como lavarse las manos) o comprender la anticipación que hace el adulto sobre una actividad a realizar en un futuro próximo (como puede ser un paseo o una excursión)

Es capaz de expresarse con bastante habilidad en referencia al contexto compartido pero todavía tiene serias dificultades para explicar sucesos no referidos al aquí y ahora. Un niñ@ de tres años puede dejar muy claro, por ejemplo, que uno de los alimentos que tiene para comer no le gusta, que quiere jugar a la pelota o que tiene miedo a la oscuridad de su habitación por la noche. Pero cuando quiere explicar algo que le ha sucedido a un interlocutor que no ha compartido con él la experiencia, el interlocutor debe hacer un esfuerzo por organizar e interpretar la información que el niñ@ le ofrece.

Esta dificultad se explica porque todavía no ha terminado el proceso de interiorización del lenguaje pero, también, por las características del pensamiento preoperatorio (segunda etapa del desarrollo cognitivo propuesta por Piaget que hace referencia a la capacidad de pensar la realidad por medio de la función simbólica pero que aún no le permite operar a partir de la lógica). El egocentrismo, la dificultad del niñ@ de ponerse en el lugar del otr@, tiene como consecuencia que no controle aspectos básicos del conocimiento compartido. El niñ@ de esta edad da por sentado que si él hace referencia a alguien o algo, no necesita explicar a su interlocutor de quién o de qué se trata porque éste lo conoce tanto como él. Por ejemplo, puede contar una historia sobre Toni, sin necesidad de explicarnos si el tal Toni es su tío, un amigo del parque o el perro de su abuelo. Otra dificultad agregada es que a pesar de iniciarse en el dominio de las relaciones espacio temporales, todavía le cuesta organizar su discurso a partir de la secuencia cronológica o de relaciones causales.

Os dejo con una foto de la guerra de almohadas que hemos hecho hoy.




La semana que viene continúo con el habla en esta edad. Qué paséis un buen fin de semana!!!

jueves, 5 de febrero de 2015

El inicio de la comunicación verbal

Buenas tardes a tod@s:

Después de tres días sin hacer publicaciones, me disculpo ya que telefónica me dejó sin teléfonoInternet, tv... retomo el tema de la semana pasada, y hoy quiero hablaros del inicio de la comunicación verbal, de las primeras palabras de los niñ@s.



Entre los 12 y los 18 meses, el niñ@ dice las primeras palabras. A pesar de ser configuraciones fonéticas semejantes a las producciones adultas, se emplean con un valor más de señal,  de gesto comunicativo, que de palabra. Hacen referencia al contexto compartido y tienen una función de frase, por lo que se denominan Holofrases. El significado que el pequeñ@ otorga a las primeras palabras es idiosincrásico ya que se haya ligado a su propia experiencia en un contexto. Aun cuando fonéticamente sean semejantes a las pronunciadas por el adulto, el significado presenta diferencias (la palabra mamá no hace referencia al mismo significado a los 18 meses o a los 3 años quue a los 10). A través de la frase, el bebé comunica y negocia intenciones y significados que el adulto es capaz de interpretar apoyándose en los índices paralingüísticos y extralingüísticos. La palabra del niñ@ adquiere sentido en el contexto compartido. Por ejemplo “agua” puede querer decir que quiere agua, que está viendo el agua, el adulto verbalizará e interpretará la palabra del pequeñ@.

En un primer momento, las palabras frases forman parte de contextos ritualizados, pero paulatinamente, se van generalizando a nuevas situaciones, gracias al uso que el adulto hace de la misma palabra, en diferentes contextos.

La capacidad del niñ@ para comprender el habla adulta referida al contexto compartido es mucho mayor que su capacidad de expresión. De hecho suele entender mucho más de lo que los adultos suponen y, en algunos casos, mucho más de lo que demuestra (sobre todo cuando sus intereses son contradictorios con lo dicho por el adulto).

El pequeñ@ realiza sobreextensiones, es decir, utiliza una palabra generalizando su referencia a objetos de categorías próximas, por ejemplo llama “guau-guau” a todo animal de cuatro patas o “pelota” a cualquier objeto que ruede. O al revés, restringe el uso y “gato” solo es el de su abuela.

Si se analizan desde la fonética, se puede hablar de palabras semejantes a las producidas por el adulto (ava por agua) o inventadas (tete para chupete o bibi para biberón) que los adultos que conviven con él entienden y le dan el valor de palabra.

Durante el segundo año de vida la incorporación de nuevas palabras se realiza lentamente pero, a partir de los 20-24 meses, el proceso se acelera y el léxico crece rápidamente. La necesidad de comunicarse, de participar en contextos de actividad compartida significativos para él, lleva a un aumento progresivo del vocabulario. El niñ@ incorpora palabras con valor referencial que antes eran denotadas a través de gestos, porque reconoce que son más eficaces y económicas a la hora de requerir, demandar, ofrecer, rechazar… Utiliza palabras, de todas las categorías gramaticales, para referirse a objetos, acciones, estados o acontecimientos y algunas convenciones sociales (como hola, gracias, por favor). Aparece la concordancia entre género y número, se inicia en el uso con algunas dificultades, de los artículos demostrativos, posesivos y pronombres personales y utiliza la forma verbal del presente. Estos avances posibilitan las primeras combinaciones de palabras.

Con las primeras palabras el niñ@ puede3 realizar designaciones de muy diverso orden, pero expresarse por medio de una sola palabras tiene sus limitaciones. Las primeras construcciones sintácticas se relacionan con la capacidad creciente del niñ@ para reconocer el lenguaje como el instrumento ideal para la comunicación. Antes también utilizaba construcciones mixtas, del estilo de “está aquí”, pero se dan a partir del modelo adulto y el niñ@ las utiliza como si fueran una sola palabra. Mediante la combinación de dos palabras, el pequeñ@, puede hacer referencia a acciones (nene corre) a localizaciones (aquí pelota), a negaciones (plátano no), a posesiones (zapato mamá).

Espero que os haya gustado. Más adelante os hablaré del habla en los tres, cuatro y cinco años.


viernes, 30 de enero de 2015

Desarrollo de la comunicación preverbal II

Buenas tardes a tod@s:

Ayer me empecé a explayar y me quedaba mucho por contar así que como os anticipé hoy continúo a partir de los 4 meses.

Entre los 4 y los 6 meses, el proceso de desarrollo y la experiencia en la interacción permiten al niñ@ iniciar una relación a distancia con el adulto. El control motor logrado y la experiencia en el mundo de los objetos hacen posible la diferenciación entre objetos y personas. El adulto busca nuevas formas de relación con el niñ@ a través del juegos muy simples. Estas interacciones se caracterizan por ser triangulares: intervienen el niñ@, el adulto, el objeto, y dan lugar a la aparición de nuevas estrategias de comunicación más complejas que aseguren el transcurso de la interacción. Según Bruner se organizan en tres grupos de “formatos de juego”: de acción conjunta (de dar y tomar, poner y sacar y construir y tirar), de atención conjunta (lectura de imágenes, señalización de objetos) y de acción y atención conjunta (juego del cucú).

El desarrollo de la comunicación preverbal se articula, también, la experimentación por parte del bebé de sus capacidades fónicas. Las primeras vocalizaciones se caracterizan por ser reflejas y universales. Entre el nacimiento y los dos meses, todos los bebés de todas las culturas reproducen los mismos sonidos rítmicos como respuesta a estímulos visuales, táctiles o auditivos. Estas primeras fonaciones dan lugar, entre los dos y los cuatro meses, a los “gorjeos” (o conductas del “ajo”), que posibilitan el establecimiento de las protoconversaciones. También son universales, similares en todos los contextos ligüísticos y producidos por los niñ@s sordos de nacimiento. A los cinco meses, el pequeño produce sonidos consonánticos y vocálicos aislados pero que siguen siendo universales.

A los seis meses, en la fase del laleo, el niñ@ comienza a producir cadenas silábicas, reiteradas y largas, en las que predominan los sonidos propios de su lengua materna, como por ejemplo: papapapa… o tatatata… Estos sonidos articulados implican el funcionamiento de los órganos de fonación. Los adultos suelen interpretarlas como si fueran palabras.

A los nueve meses en la fase de la ecolalia, es capaz de reproducir nuevas estructuras silábicas que, encadenadas entre sí, son usadas en contextos comunicativos. A partir de este momento, las producciones fónicas del niñ@ se parecen cada vez más a las de los adultos, gracias a su creciente capacidad para imitar los sonidos, la entonación y la curva melódica del habla adulta.

Los enunciados verbales de los adultos están constituidos por una fuerza ilocutiva (tono, entonación, gesto y todos aquellos elementos que acompañan la emisión oral) que transmite parte de la intención comunicativa del hablante. El niñ@ emplea estrategias de este orden para comprender el lenguaje del adulto. El contexto extralingüístico y los aspectos paralingüísticos del discurso adulto se transforman en indicios indispensables para poder interpretar la intención comunicativa. También, a través de esos patrones, el bebé expresa sus intenciones. En esta jerga expresiva, el niñ@ utiliza expresiones formadas por sonidos sin significado, pero que presentan las pausas, las inflexiones y los ritmos de discurso del adulto.




                Pasad un buen fin de semana!!!

jueves, 29 de enero de 2015

Desarrollo de la comunicación preverbal I

Buenas tardes a tod@s:

Como ayer os dije hoy continuamos con el desarrollo de la comunicación preverbal.

Una condición necesaria en toda situación comunicativa es que los interlocutores compartan un conjunto de convenciones por medio de las cuales puedan hacer referencia a la realidad de forma inequívoca. Toda comunicación exige un nivel de intersubjetividad entre los hablantes, la existencia de un conocimiento previo compartido, de unos significados comunes que sirvan de antecedente implícito a lo nuevo que se quiere comunicar. Para convertirse en un hablante competente, el  niñ@ ha de adquirir este conjunto de significados creados por su grupo cultural. Pero hasta que logra avanzar en esta construcción, es capaz de compartir con sus cuidadores un conocimiento, basado en la experiencia conjunta, que se denomina intersubjetividad primaria.

Es el caso de las protoconversaciones. Cuando un bebé de dos meses se esfuerza por producir sonidos, capta la atención de su cuidador. Esta atracción lleva al adulto a situarse dentro del campo visual del niñ@ y a fijar la mirada en sus ojos. Cuando el pequeñ@ interrumpe sus vocalizaciones, el adulto interpreta weste silencio como una invitación para “contestarle”. Cuando el adulto calla, el bebé vuelve a producir sonidos. De esta manera se establece una especia de “diálogo”.

Las protoconversaciones instauran un ciclo de interacción entre el niñ@ y la persona que lo cuida, en la que se establece una alternancia entre sonrisas, miradas y vocalizaciones ( y movimientos descontrolados del bebé), similar al ciclo que se da en el diálogo entre adultos. En las protoconversaciones, el bebé parece capaz de iniciar el proceso de elaboración de una representación del otro como alguien con quien es posible establecer una comunicación y comenzar a tomar conciencia sobre el valor expresivo de los gestos y expresiones.

A los pocos días del nacimiento del bebé, éste y el adulto consiguen establecer una rutina diaria, organizada, en función de las necesidades del pequeñ@, que instaura una secuencia, más o menos estable, de actividades cotidianas, que ofrece al bebé la seguridad de la satisfacción de sus necesidades. Los cuidadores conocen la importancia de la rutina para el bebé y saben que si se perturba, el cambio acarrea alteraciones de su comportamiento: duerme y come mal, se muestra molesto, llora…

Las rutinas potencian la comunicación porque se estructuran como contextos de interacción estables, regulares, recurrentes y limitados.  Cada rutina se realiza de forma más o menos uniforme, generalmente en el mismo lugar, todos los días y varias veces al día. Estas rutinas se organizan a partir de una secuencia de acciones, en las que intervienen unos objetos y/o personas determinados. Su organización, basada en una estructura profunda, invariable y estable, que determina los aspectos esenciales de la actividad, da lugar a la estructura superficial, los factores que varían de una situación concreta a otra.

Mañana os cuento que pasa a partir de los cuatro meses.

Os dejo con una foto del taller de sentido del tacto que hemos hecho hoy, lo han pasado genial, les ha encantado.




miércoles, 28 de enero de 2015

La comunicación preverbal

Buenas tardes a tod@s:
           
Hoy voy a hablaros de la comunicación preverbal y continuaré en los días siguientes con la comunicación verbal en las distintas edades de Educación Infantil.

El ser humano nace inmaduro y necesita de la intervención de una persona adulta para garantizar la satisfacción de sus necesidades básicas. A pesar de su inmadurez, el recién nacido es un ser activo que busca relacionarse con el entorno.

Al nacer, el bebé cuenta con unas predisposiciones que le permiten y facilitan la relación y comunicación con otros seres humanos. Los cuidadores, especialmente la madre, se trasforma en los “objetos” más interesantes para el pequeñ@. Ell@s son una fuente inagotable de estímulos (emiten sonidos, se mueven, acarician…) y, además, siempre aparecen en aquellos momentos de necesidad, colaborando en la satisfacción y brindando el placer agregado del afecto.



Las primeras comunicaciones entre el bebé y la madre se establecen a través del vínculo afectivo. Esta comunicación afectiva se origina en la relación que tiene lugar durante la satisfacción de las necesidades del niñ@, en las que el cuerpo del bebé entra en contacto directo con el cuerpo de su madre. Cuando la madre alimenta a su bebé, no solo le ofrece la leche que calma su hambre sino que, además, lo abraza, lo acaricia, le habla, lo mira… Todas estas expresiones de cariño que acompañan al amamantamiento, dan al bebé un placer adicional a la satisfacción de la necesidad que, en un periodo relativamente corto, se trasforma en deseo. Las expresiones afectivas de la madre y el niñ@ facilitarán el establecimiento de una relación inicial, antecedente imprescindible para el desarrollo de las capacidades comunicativas del bebé que posibilitarán la adquisición del lenguaje verbal.

Entre las predisposiciones con que cuenta el recién nacido para la interacción social, ocupan un lugar destacado las percepciones, fuente básica para la obtención y el procesamiento de información. De todos los estímulos auditivos que puede percibir el recién nacido, la voz humana ejerce sobre él una atracción especial. Se ha demostrado como es capaz de distinguir de voz de su madre (percibida durante la vida fetal) de entre otras voces. También es posible observar movimientos del cuerpo del niñ@ sincronizados con los segmentos de habla del adulto. El bebé es especialmente sensible a los aspectos rítmicos del lenguaje oral: es como si bailara al son de la palabra del adulto que, al estar cargada de afecto, brinda “la música” con entonaciones y modulaciones ricas y variadas.

El bebé también se siente atraído por el rostro humano. El juego de miradas es una forma de comunicación entre el bebé y su madre. El olor de la madre, las sensaciones placenteras que le producen sus caricias y demás estimulaciones agradables que suelen acompañar a sus apariciones, secundan la visión y la audición, dando lugar a la construcción de los primeros cuadros perceptivos que serán el primer paso en la construcción de representaciones mentales.

Toda otra serie de conductas que el recién nacido es capaz de producir, como el llanto o la sonrisa, también se hallan al servicio de la relación y comunicación inicial, dado que el adulto las interpreta como si el bebé tuviera una clara intención comunicativa.

El neonato llora como descarga frente a estímulos que le resultan desagradables y que le producen malestar, como el hambre. Pero el adulto infiere que el niñ@ llora  para avisarle de que tiene hambre o que está molesto. A fuerza de que cada vez que el niñ@ llora, el adulto aparece e intenta calmar su malestar, el pequeñ@ aprenderá, de manera relativamente rápida, que el llanto es una vía ideal para lograr su presencia y consuelo. La sonrisa del recién nacido es una respuesta refleja a la percepción de placer, pero la atracción que tal respuesta genera en el adulto hace que sea interpretada por este como si fuera una señal de reconocimiento.

Los adultos sienten una particular fascinación por los recién nacidos y participan activamente en la instauración de esta primera interacción, ofreciendo apoyos y ayudas  necesarios para el establecimiento de una comunicación inicial. Los cuidadores interpretan las capacidades expresivas del bebé como manifestaciones de estados emocionales aunque inicialmente el pequeñ@ no tenga una intención de comunicar algo a alguien. La madre se esfuerza por ajustar su comportamiento al del bebé, y el pequeñ@ con su expresividad, invita a la madre a intervenir  y colabora en el mantenimiento de la interacción.

Espero que no os haya resultado, muy largo, mañana os hablaré de el desarrollo de esta comunicación preverbal.

Hasta mañana!!!


lunes, 26 de enero de 2015

El lenguaje I

Buenas tardes a tod@s:

Esta semana me voy a centrar a trabajar el lenguaje con l@s pequeñ@s del Tipi Hibiscus, porque el lenguaje es muy importante ya que es nuestro principal medio de comunicación, este es para mí su papel más importante. Aunque creo que sobra decir que no se trata de nuestro único sistema comunicativo, ya que acompañando o a veces sin acompañar al lenguaje verbal, se hayan: la comunicación no verbal, los códigos mímicos, posturales y comportamentales.



El lenguaje es el instrumento estructurante del pensamiento y de la acción. Las relaciones lenguaje-pensamiento han sido el centro de infinitas discusiones e investigaciones.

El primer punto y el más fundamental es que el lenguaje verbal (y el no verbal)es una función y una destreza que se aprende naturalmente, por una serie de intercambios con el entorno social, sin que en dicho entorno exista un programa conscientemente premeditado para su enseñanza sistemática.

Es decir, el niñ@ aprende a hablar con su madre y demás adultos, éstos enseñan a hablar al niñ@, pero nadie sigue un método preestablecido conscientemente para hablar con su hij@. Esa asimilación se realiza sobre un fondo madurativo complejo que interviene en la determinación de los distintos aspectos audiofonatorio-lingüísticos y la sucesión de las pautas.

El segundo punto es que el lenguaje se aprende/ se enseña para y a través de la comunicación, aunque sirva después para otras funciones, especialmente de representación.

La característica principal de los intercambios niño-adulto durante los primeros años es la interacción que deriva en una adaptación recíproca de ambos interlocutores a las capacidades comunicativas del otro.

Una primera manifestación de esa adaptación es el feed-back correctivo, muy importante llevarlo a cabo con l@s niñ@s. Os lo explico, de una manera sencilla: el niño que dice “cocholate”, en vez de decirle: no se dice cocholate, se dice chocolate. La manera adecuada de actuar es corregirle sin decir la errata y repitiendo muchas veces del modo adecuado, algo así como: Ummm chocolate, me encanta el chocolate, a ti ¿te gusta el chocolate?, ¿a qué es buenísimo el chocolate??. Nunca repetir la manera en que el niño lo ha dicho mal porque así fomentamos o reforzamos que lo vuelva a decir mal.

Con el feed-back correctivo, que se le devuelve al niñ@ van tres tipos de correcciones:
  • ·         Una corrección fonética y fonológica: el adulto pronuncia correctamente las palabras emitidas por el niñ@.

  • ·         Una extensión semántica: añade algunas palabras y conceptos relacionados a lo que ha emitido el niñ@.

  • ·         Una expansión semántica: en su respuesta, el adulto utiliza los elementos del mensaje infantil en una estructura algo más compleja.


Se ve claramente que, con este procedimiento, el niñ@ obtiene, en cada iniciativa suya, una respuesta que le puede servir de modelo casi perfecto para una próxima emisión: está adaptado a su interés (ya que es el mismo quien lo ha provocado) y a su nivel evolutivo (es un poco más complicado que lo que es capaz de producir ahora). Además el feed-back correctivo lleva implícitas la imitación e interacción, dos mecanismos básicos que rigen la adquisición del lenguaje.


Espero que os haya parecido interesante.

martes, 20 de enero de 2015

Torre rosa

Buenas tardes a tod@s:

Ayer muchos de vosotros me preguntasteis sobre la torre rosa de Montessori, es uno de los iconos de la pedagogía Montessori, uno de los materiales por antonomasia del legado de María Montessori.

Este material consiste en 10 cubos de madera, de distinto tamaño, siendo el más pequeño de un centímetro de arista y el más grande de diez centímetros de arista, en variaciones de un centímetro cúbico.

Objetivo
El objetivo de este material es que el niñ@ interiorice el concepto de tamaño, pues los cubos difieren en tres dimensiones, altura, anchura y profundidad.

Por otro lado, es un material sensorial dirigido a niñ@s a partir de los dos años (depende del niñ@, puesto que las piezas muy pequeñas pueden tener riesgo de atragantamiento), y asimismo le prepara para cuando crezca, puesto que le ayudara a interiorizar conceptos matemáticos como el volumen, el peso, el sistema decimal, la raíz cuadrada…

Presentación
La Torre Rosa se debería presentar en primer lugar de forma horizontal: Sobre una alfombra o un tapete, se muestra al pequeño como se ordena la torre del cubo más grande al más pequeñ@, de izquierda a derecha. Los distintos cubos se tratan con suavidad, los más grandes se cogen con ambas manos y los más pequeños haciendo la pinza con los dedos. El cubo más pequeño se puede utilizar para recorrer toda la estructura y observar la relación que posee con el resto de los cubos.

La siguiente presentación consistiría en ordenar la torre en vertical y de forma centrada.

Finalmente se construye la torre en vertical y juntando todos los cantos de los cubos a modo de escalera.

Variaciones
Una vez que el niñ@ domina estas tres presentaciones, se pueden introducir nuevas variaciones, jugando con los ojos tapados, ejercitando la memoria (replicando la torre en otro tapete), 

Control del error: El control del error de esta actividad es por armonía visual. También se puede recorrer con el cubo más pequeño la estructura de la torre para ver si está correcta, ya que tiene la medida exacta.

Objetivo: Su objetivo es desarrollar capacidades como la concentración, la coordinación, el orden y la discriminación visual, así como preparación para matemáticas.

Expresión oral: Conceptos como horizontal, vertical, grande, pequeño, superlativos y comparativos (más grande que, más pequeño que, el más grande, el más pequeño)

Edad: A partir de los 2,5 años.


En internet hay varias páginas que venden material Montessori, si estáis interesados, es un material más complicado de fabricar uno mismo o sino tal vez un carpintero de confianza podría hacéroslo, espero que os haya gustado.

lunes, 19 de enero de 2015

Semana de actividades invernales

Buenas tardes a tod@s:

La semana pasada fue una semana llena de actividades que os tengo que contar, y como dice el refrán “Más vale tarde que nunca”, os hago un resumen de todo lo que hicimos.



Lunes 12 de enero de 2015

Tras las adaptaciones después de las Navidades, nos pusimos manos a la obra y comenzamos a pensar en nuestro mural del invierno. Ya hace unos días que ha empezado, pero como hemos estado de vacaciones y hasta Navidades apenas había hecho frío, lo dejamos pendiente para después de las vacaciones.

Comenzamos decidiendo que era lo que queríamos y no poner en él, animales, nieve, una poesía, muchos colores, nuestros nombres… Y con todas estas cosas empezamos a buscar en internet que animales queríamos, buscamos animales que siempre están en invierno, animales que viven en el polo… y ell@s eligieron cuales eran los que íbamos a poner y cuáles eran los que cada uno de ell@s quería pintar.

Y después de eso y como habíamos pensado mucho mucho, nos fuimos a pasear y a jugar con los balones, que aunque hacía mucho fría,  el sol calentaba un montón.



Martes 13 de enero de 2015

Continuamos trabajando en nuestro mural de invierno, pintamos los animales decoramos la cartulina, decidimos donde poner la poesía, nuestros nombres, los copos de nieve… y los pegamos. Uauuuu!!! Nos encantó como había quedado, muy colorido y bonito.






Miércoles 14 de enero de 2015

El miércoles, hizo un día muy rico y como las previsiones para los días venideros no eran muy buenas, decidimos salir a la calle a pasear, visitamos a los patos, jugamos en el parque… y para finalizar la salida entramos en el ayuntamiento a ver una exposición de las hermanas Pepita y Elisa Úriz Pi, unas hermanas de Badostain y también maestras. Si hubiera que destacar alguno de los muchos valores de Pepita y Elisa Úriz Pi, este sería el profundo compromiso social que asumieron a lo largo de toda su vida. Profesoras en las Escuelas de Magisterio de Gerona, Lérida y Tarragona, Pepita y Elisa tuvieron un histórico protagonismo y una proyección de alcance internacional en la defensa de los derechos de la mujer y de la infancia.  Muy interesante por cierto.



Jueves 15 de enero de 2015

El jueves los pequeñ@s decidieron que querían hacer uso del material Montessori, asi que estuvimos practicando con los bastidores mucho rato, cada vez son más capaces de hacer tareas con ellos, luego experimentamos con los botes de esencias, con las letras de lija y por terminaron con la torre rosa, nuestra última adquisición, les encantó, estaban emocionados con ella.




Viernes 16 de enero de 2015

Y para finalizar la semana y endulzarnos un poquillo, decimos que haríamos galletas de mantequilla, ya sabéis que a l@s peques les encanta moldear la masa y que mejor que hacerlo con algo que no estóxico y que luego pueden llevarse a su casa.




Y este ha sido el resumen de nuestra semana. ¿Qué os parece?

lunes, 12 de enero de 2015

Feliz año a tod@s!!!

Buenas tardes.

Lo primero felicitaros el año, espero que hayáis descansado en vacaciones.
Lo segundo disculparme por este parón en mi blog, pero mi ordenador decidió tomarse unas vacaciones más largas todavía y a la vuelta de Navidad decidió dejar de funcionar.
Pero ya está solucionado y los peques del Tipi Hibiscus han cargado las pilas en vacaciones y están dispuestos a trabajar y pasarlo muy bien este año.
De momento estamos trabajando en el Invierno. Mañana os mostramos lo que estamos haciendo.
Hasta mañana!!!!

lunes, 22 de diciembre de 2014

La Navidad

 Buenas tardes a tod@s:

Hoy damos por cerrado el año en el Tipi Hibiscus, hasta ahora no había hecho ninguna entrada sobre la Navidad, y hoy es el día para hacerlo, os voy a relatar las todas las cosas, espero no olvidar ninguna, que hemos hecho para anticipar a l@s pequeñ@s a la Navidad.



Comenzamos el mes con nuestro calendario de adviento, les expliqué a l@s peques de un modo lo más fácil posible a su entendimiento en qué consistía, cada día teníamos una chuche o nota de una actividad- premio para hacer, de ese modo logré obtener su atención para que todos los días del mes lo tuvieran en cuenta.


En estos días hemos cambiado la música que normalmente escuchamos por villancicos, que les encantan y han aprendido bastantes de los estribillos, cada día nos centrábamos en uno y lo bailábamos y cantábamos.



El belén y el árbol de Navidad, fue todo un ritual decorar la entrada del Tipi con estos elementos, que han hecho las delicias de l@s peques, es una decoración distinta y muy llamativa sobre todo por las luces de colores, que les encantan.



Pusimos el árbol de Navidad en el suelo y lo decoramos entre todos, luego fuimos sacando una a una las piezas del Belén; el portal, la virgen María, el niño Jesús, San José, los Reyes Magos, los animales… y los colocamos con mimo entre todos, luego pusimos las luces y lo observamos con admiración.



Los primeros días, algun@s pequeñ@s iban y venían del cuarto de juegos a la entrada para admirar las luces y la decoración, volvían al cuarto ilusionados y decías “Gusta!!!”

Nuestro cuarto de juegos también fue decorado, pusimos pegatinas de gel en los cristales, espumillón de colores en los lugares donde ell@s elegían, un papá Noel sentado sobre un radiador…. Quedó superbonito.


Los cuentos de Navidad: compramos un cuento que tenía historias Navideñas como días del adviento, que leíamos y luego intentábamos recordar al día siguiente, para así trabajar la memoria y la capacidad de resumen, me han sorprendido, como recordaban de un día a otro bastantes datos de los cuentos.


El regalo para los papás; este año hemos hecho con una masa parecida a la arcilla blanca un objeto para decorar la casa en Navidad, una de las mamis me dijo que parecía tipo Frozen.


Primero amasaron la masa y estuvieron un rato jugando con ella, luego hicieron una bola que aplastaron y moldearon con ayuda de un rodillo, la decoraron con estrellas Navideñas y con bolitas de color plata y azul, le hicimos un orificio y finalmente les puse el nombre y el año de cada uno y decidieron con que color pintarlo. Les dije que no podían contar a los papis lo que estábamos haciendo y al parecer todos guardaron el secreto.



Con las bolitas que nos sobraron nos hicimos un os collares superbonitos, para llevarnos a nuestras casas.


Al día siguiente y una vez seca la masa, le colocamos una cinta azul y plateada, para que los papis lo pudieran colgar en el sitio que ellos decidieran y lo envolvimos para regalo, l@s pequeños estaban emocionados. Cuando vinieron los papás cada peque les dio su regalo, que al parecer les gustó y forma parte de la decoración Navideña de la casa.




Y hemos terminado hoy las actividades Navideñas, haciendo una excursión a Baluarte en la que como el año pasado hemos podido admirar la exposición de Belenes, que nos ha encantado y este año que ya son más mayores les he podido explicar punto a punto cada Belén.



Este año hemos podido ver además otras dos exposiciones más, una de ellas era de los juguetes Tente y Exin, donde hemos admirado un montón de construcciones, de castillos, fortalezas, aviones, camiones, barcos…. que vienen cedidas de particulares a la exposición.



Y por último hemos estado en una exposición de trenes, con maquetas en movimiento, precioso, con un trabajo y una realización inmensos y luego hemos montado en un trenecito y lo hemos pasado genial.



Y hemos acabado muerrrtos!!!

A la salida nos hemos fotografiado ante el árbol de la plaza de Baluarte, es muy curioso ya que está elaborado a base de botellas de vino de color verde, muyyyy Bonito.




Desde aquí, os deseo una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo 2015.